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La gentrificación, concepto polémico en los estudios urbanos

La gentrificación, concepto polémico en los estudios urbanos

La definición clásica de gentrificación tiene que ver con un proceso mediante el cual personas de medianos y altos ingresos ocuparon vecindarios de clase trabajadora por cuenta propia o a través de inversiones públicas y privadas. El concepto hace referencia a un problema social o de clase y evolucionó a través del tiempo.

En un primer momento, en la década de los años setenta, la discusión sobre la gentrificación surgió y se centró en el Reino Unido. Una década después se popularizó en los Estados Unidos y Canadá, en donde se produjeron las explicaciones de la oferta y la demanda que fueron predominantes durante varios años. Al comienzo de los noventa el término se difundió por Europa y, por ende, en España.

En los últimos años se ha propagado el estudio de la gentrificación en distintas latitudes del globo terráqueo, tal es el caso de América Latina en donde se comenzó a analizar a partir de la década pasada. La difusión del término en el ámbito hispanoparlante generó un debate en torno al uso del anglicismo por cuestiones conceptuales.

Renovación de una zona urbana, generalmente popular o deteriorada

Asimismo, se critica la voz gentrificación debido a que surge en una realidad diferente como es el caso de las ciudades de países industrializados como Reino Unido, Estados Unidos o Canadá, razón por la que se cuestiona la pertinencia de su aplicación para otras realidades como las del sur de Europa o América Latina. algunos autores anglosajones con una perspectiva crítica, argumentan que no ha existido una discusión en la literatura de habla inglesa para indicar la forma en que el concepto podría desarrollarse de forma diferente en el Sur Global.

En España se tiene constancia de que el concepto fue utilizado por primera vez en 1991 por Gabancho, pero no fue sino hasta una década después cuando se comenzó a discutir el término dando como resultado que se abogara por utilizar palabras castellanas como aburguesamiento, aristocratización y elitización. No obstante, estas nociones también son polémicas porque comprenden diferentes sectores sociales como la burguesía, la aristocracia y las élites que de algún modo no concuerdan con el concepto que define a uno de los agentes protagonistas de la gentrificación: la clase media.

Enfoques teóricos de la gentrificación.

Este proceso tiene varias etapas e inicia con la llegada de población de sectores de mayores ingresos como los artistas a los vecindarios en donde reinvierten capital. En una segunda etapa, dichos vecindarios captan la atención del gobierno y los inversionistas, los que a través de programas de mejoramiento urbano a pequeña escala.

En una tercera etapa hay una mejoría en el aspecto físico de los fraccionamientos e inicia el desplazamiento directo e indirecto de grupos de menores ingresos. Por lo anterior, se señala que la gentrificación es un proceso con diferentes escalas, actores primarios que la propician y actores secundarios que cuya implicación en el proceso se incentiva tras la iniciativa de los actores primarios.

La gentrificación tiene dos principales enfoques teóricos: oferta y demanda que son complementarios y explican las razones por las que la gentrificación sucede en un vecindario, y no en otro y dependen de la oferta y demanda de vivienda en un lugar específico. El enfoque por el lado de la demanda argumenta que la gentrificación es resultado de las preferencias individuales de las personas y se concentran en temas como el papel de la elección, la cultura, el consumo, entre otros aspectos.

Los principales impactos del proceso de gentrificación de acuerdo con estos enfoques son el desplazamiento de población de bajos ingresos, llegada de población de medianos y altos ingresos, incremento del valor del suelo, llegada de población joven, entre otros. Los anteriores, efectos de la gentrificación se identificaron principalmente en contextos de países europeos o Estados Unidos.

Sin embargo, en América Latina los impactos se concentran en el cambio del uso de suelo de habitacional a comercial y de servicios, destacando los hoteles, restaurantes, bares discotecas, agencias de viaje, boutiques, entre otros, localizándose estos giros comerciales preferentemente en las primeras plantas de edificios. Lo anterior, como resultado de las iniciativas para la remodelación del patrimonio histórico y los estímulos por inversión pública y privada a distintos proyectos.

La difusión global del concepto

La gentrificación no se ha situado únicamente en el ámbito de las ciencias sociales, sino que actualmente es una voz popularizada en los medios masivos de comunicación como son los periódicos. Como muestra, en el diario El País de españa, por ejemplo, se halló que de 2007 a 2013 se hicieron 27 menciones del término en noticias o artículos, mientras que para el mismo periodo existen 3,650 referencias en el New York Times.

Estos datos son un indicador interesante de la forma en que este concepto permea las fronteras académicas, pero igualmente nos muestra las diferencias latentes del concepto en el mundo anglosajón y castellanoparlante que tienen una lógica parecida en la producción científica.

Se han generado obras literarias que tienen como eje central la gentrificación. Ello puede apuntar a dos cosas: por un lado, que el concepto de gentrificación podría utilizarse indiscriminadamente y se termine refiriendo a cualquier fenómeno de cambio social urbano; o por el otro, que el término lograría salir de los recintos académicos y pueda ser una herramienta política para combatir el urbanismo neoliberal como lo han hecho colectivos y movimientos sociales.

En este contexto, recientemente surgieron iniciativas artísticas que denuncian la gentrificación y sus consecuencias, muestra de ello son los documentales como Luz (Left Hand Rotation, 2001) que acontece en San Paulo, El Forat (Peña, 2004) en Barcelona, A ras del suelo (García, 2006) en Madrid o Mérida 90 (Radwanski, 2011) en ciudad de México. Incluso, existe una plataforma denominada Museo de los Desplazados que registra y sistematiza experiencias de gentrificación en el mundo.

Gentrificación: conflicto y desplazamiento

La gentrificación configura un entramado de dimensiones que comprende ámbitos demográficos, económicos, políticos, culturales, imaginarios y simbólicos; sin embargo, debe ponerse atención en la relación que existe entre la llegada y el desplazamiento tanto de personas como de prácticas sociales y actividades económicas. Este binomio genera la creación de tensiones en las que está en juego la apropiación física y simbólica del espacio y deben interpretarse desde la mirada del conflicto urbano.

Uno de los rasgos de la gentrificación es la sustitución y el desplazamiento de población. Existen fenómenos demográficos que se conjugan como el envejecimiento y lo mortalidad con el cambio de patrones de movilidad residencial que origina la sustitución de las personas. Mueren o se marchan los antiguos vecinos y llegan jóvenes de clase media. Este movimiento de población ocurre por las dinámicas demográficas, pero también por una serie de acciones gubernamentales que se articulan en el tiempo.

Cambios sustanciales en el espacio urbano

Los individuos que llegan a un barrio gentrificado o los sujetos gentrificadores, han sido estudiados en la literatura anglosajona que ha utilizado términos como young professionals (yuppies) o bien bourgeois bohemian (bobos). Ambos conceptos sirven para definir a categorías de personas diferentes, aunque pueden compartir ciertas características socio demográficas.

Existe un perfil de personas que son más proclives a realizar movimientos residenciales dentro de un área metropolitana, lo cual los convierte en potenciales gentrificadores. Este sector de población produce un retorno demográfico a los espacios centrales de una ciudad. Se caracterizan por ser jóvenes de entre 23 a 35 años que cuentan con una alta instrucción escolar y tienden a ser personas solteras, separadas o divorciadas. Aquellos que están casados o en unión libre tienen pocos hijos. Igualmente, son arrendatarios y viven en pisos más pequeños que los que optan por abandonar el centro metropolitano.

Al respecto, la teoría del rent gap señala que la oferta de vivienda en el centro de la ciudad está dirigida principalmente a las clases medias que germinaron de los cambios económicos provocados por el posfordismo y que por cuestiones meramente económicas viven en los centros de las ciudades. Mientras que los artistas, otro sector de la clase media, son los pioneros del proceso de gentrificación, aunque después la propia dinámica capitalista los terminará desplazando.

La gentrificación es posible gracias al surgimiento de un sector de clase media de jóvenes con una alta instrucción escolar, con remuneraciones por encima de la media y con ideología progresista que se dedican a los servicios y cuentan con estilos de vida cosmopolitas. Éstos son atraídos a los centros urbanos por factores culturales y geográficos. De esta manera, más que los agentes inmobiliarios son las clases medias las principales productoras de la gentrificación.

En los últimos años, el trabajo de Florida (2009) ha servido para volver a centrar el debate del papel de las clases medias en la gentrificación, debido al término de clases creativas. Con éste se refiere a los profesionales vinculados a la ciencia, tecnología y al arte, quienes gracias a su posición estratégica en la cadena social y productiva tienen la capacidad de elegir su residencia.

Generalmente se emplazan en los centros de las grandes metrópolis que les resultan atractivas porque cuentan con clústers creativos, cautivando a profesionales con alta cualificación que comparten su estilo de vida caracterizado por el consumo, la tolerancia, la diversidad cultural y la oferta de actividades de ocio. Para el urbanismo neoliberal dicho sector social les añade valor económico a las ciudades mediante su creatividad. Este es el argumento que esgrimen gobiernos y empresarios para instituir ciudades creativas y convertir la ciudad ya no en espacio de ciudadanos sino de creativos/consumidores y así legitimar procesos de gentrificación.

Consecuencias de los desplazamientos

La llegada de nuevos habitantes a un barrio gentrificado implica que ocupen el lugar que dejaron otros, aunque debe quedar claro que no son ellos los que generan la expulsión, sino que son parte de un complejo andamiaje institucional.

El desplazamiento se caracteriza por ser un proceso dialéctico entre la desvalorización y revalorización de un sector de la ciudad que se antecede por el abandono o desinversión tanto privada como pública. En palabras de Marcuse (1985), este desplazamiento se produce cuando los diversos actores económicos pierden el interés en un sector de la ciudad y no están dispuestos a mantener sus inversiones.

Siguiendo el estudio pionero del mismo autor (Marcuse, 1985), se entiende el desplazamiento como el proceso por el cual una persona o un colectivo se ve obligado a renunciar a su residencia por condiciones que afectan a la vivienda o a su entorno inmediato y que están fuera de su control o prevención.

Existen dos formas de desplazamiento:

  • El directo, que ocurre sobre una vivienda o un barrio producto de una decisión privada o pública. Un ejemplo es la cancelación de un contrato de alquiler por el arrendador, la expropiación o el derribo de fincas que obligan a los habitantes a desalojarlas.
  • El indirecto se refiere a los mecanismos económicos mediante los cuales se logra movilizar a una cierta población, como es el aumento del precio de alquiler de una vivienda debido a mecanismos de especulación inmobiliaria.

Dichos argumentos son debatibles puesto que si bien es cierto que las dinámicas poblacionales se pueden medir fácilmente y se expresan en indicadores, no obstante, se requieren aproximaciones a más detalle que permitan establecer si las propias dinámicas de recambio poblacional no responden a otros factores como el desplazamiento indirecto. Igualmente, si sólo se hablara de reemplazo poblacional se ocultan varios mecanismos de desplazamiento por exclusión económica que acompañan a los procesos de reconquista de una ciudad.

No se debe olvidar que detrás del binomio gentrificación/desplazamiento existe el ejercicio de una violencia física y simbólica que es impulsada por las coaliciones que se establecen entre los diferentes niveles de gobierno, los agentes políticos y el capital económico.

Nomada digital

Cabe aclarar que la gentrificación genera desplazamiento, pero éste puede verse influido por otros fenómenos como el reemplazamiento de población. La gentrificación produce el reemplazamiento de los habitantes originarios y no tanto su desplazamiento. De este modo, los habitantes no serían expulsados por los mecanismos de mercado, sino que abandonarían su vecindario por otros factores como el envejecimiento, las jubilaciones, las defunciones y la migración. Incluso, el desplazamiento no es un hecho generalizado ni masivo. Por el contrario, la gentrificación tiene efectos positivos como detener el deterioro de ciertas zonas de una ciudad.

Para este fin se utilizan las medidas legales e institucionales de las que dispone el Estado para desplazar a la población, tales como la creación de planes urbanísticos, expropiaciones, desahucios, la privatización del espacio público o el uso de la fuerza a través de la policía. Estas acciones generan una presión social que produce el desplazamiento simbólico de las personas.

El desplazamiento no ha contado con la importancia debida en los estudios de gentrificación debido a dos razones. La primera es la existencia de una cierta tendencia acrítica de algunos trabajos que sostienen que la gentrificación no conlleva la expulsión de los menos favorecidos.

La segunda y más importante consiste en que es un fenómeno complicado de cuantificar porque se está ante el desafío de medir lo invisible. Existen marcadas dificultades que existen para poder ofrecer explicaciones sobre los desplazados porque es complicado rastrearlos, resultando complejo contar con herramientas cuantitativas para conocer la intensidad del fenómeno, sobre todo por la falta de datos estadísticos que nos informen del lugar anterior de residencia a una escala muy detallada.

Situaciones conflictivas

El proceso de llegada y desplazamiento tiene como resultado una serie de conflictos y disputas por el espacio entre los recién llegados y los habitantes antiguos. Es evidente que existe un desequilibrio de fuerzas. Los primeros cuentan con el respaldo de una política gubernamental que busca hacer más tersa su habitabilidad mientras y movilizar a la población de menos recursos económicos.

La dualidad llegada/desplazamiento se expresa a través de tres categorías: la disputa por el espacio público en donde se expresa el intento de reconquista de éste utilizando el desplazamiento de personas y prácticas sociales; las transformaciones comerciales que producen la exclusión de las actividades económicas tradicionales y el arribo de nuevos comercios para los sectores de clase media; así como el uso de la industria cultural que es el argumento esgrimido por los gobiernos para legitimar e impulsar operaciones urbanísticas que generan la movilización de personas y actividades.

Desplazamiento, consecuencia de la gentrificación

Las tres modalidades generan el desplazamiento directo y simbólico de los habitantes, usuarios y comerciantes menos favorecidos y ocasionan un conflicto por el uso y la apropiación del espacio. Dichas intervenciones a pesar de que puedan existir en un barrio o sector de la ciudad tienden a multiplicarse por el espacio urbano. Por esta razón la gentrificación no sólo implica una zona de la ciudad sino el modelo urbano.

A manera de conclusión, se puede evidenciar que la gentrificación debe ser analizada a la luz del urbanismo neoliberal. Sólo así se podrá entender en toda su magnitud y complejidad. Realizar esta tarea permite comprender los impactos de la reconfiguración económica que supone el neoliberalismo en una ciudad, sobre todo en espacios con un alto potencial de rentabilidad económica.

Asimismo, la gentrificación es útil para examinar la nueva gestión urbana que se fundamenta en la alianza entre los poderes públicos y la iniciativa privada. Esta forma de administración impulsa la mercantilización del espacio urbano, generando fenómenos de exclusión socio-espacial hacia los menos favorecidos.

En los últimos años la velocidad de las dinámicas urbanas ha propiciado que se identifiquen nuevas y variadas formas de gentrificación. Por un lado, ésta se expresa en diversos espacios y modalidades como la gentrificación de nueva construcción en las áreas suburbanas.

Por otro, progresivamente se agregan elementos que complejizan su estudio, concretamente temáticas como las disputas por el espacio público, las dinámicas comerciales o el surgimiento de nuevos actores como los turistas, estudiantes y las resistencias vecinales. Resulta fundamental que el concepto gentrificación no pierda su connotación crítica. Desde esta perspectiva se posibilitan estudios que enfatizan los efectos de las desigualdades sociales y exclusión en el espacio urbano.

La esencia contestataria del término se ha diluido progresivamente en los estudios anglosajones, pero desde el mundo hispanoparlante, en el contexto de la repolitización de los estudios urbanos y de los actuales movimientos sociales, es posible que la gentrificación retome su potencial teórico y empírico. Ello podría contribuir a que sea un concepto fundamental para estudiar sus efectos más graves como el desplazamiento.

Fuente principal:

Adrián Hernández Cordero, En transformación… Gentrificación en el Casc Antic de Barcelona. Universidad Autónoma de Barcelona 2015

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